Renfe se marca un objetivo: que la línea de cercanías C2 que conecta Málaga y Álora alcance el año que viene un millón de viajeros; esto es un 150% más que el año pasado, cuando sumó 400.000. Para lograrlo han sustituido todos los trenes por unidades adaptadas a personas con movilidad reducida, han prolongado su recorrido hasta acercarlo más al centro de la ciudad y están dsipuestos a modificar la frecuencia y horario del servicio. La apuesta parte de la petición de los alcaldes de municipios como Cártama, Álora o Pizarra, que reivindicaban mejoras en esta línea de comunicación con la capital.
Desde hoy mismo la línea de tren de cercanías Málaga - Álora tiene su última parada en la estación centro Alameda; es decir, en lugar de terminar en la estación María Zambrano, recorre 700 metros más y queda más próxima al centro de la ciudad. Además todos los trenes son nuevos y están adaptados a personas con movilidad reducida. Renfe pretende apostar por esta línea que da servicio a municipios como Cártama, Pizarra y Álora. Quieren que el año que viene alcance el millón de viajeros. La cifra es todo un reto si tenemos en cuenta que el año pasado movió a apenas 400.000 personas.
Ante las peticiones de los alcaldes de estos municipios del interior, RENFE se ha comprometido a realizar un estudio de movilidad para detectar las necesidades horarias. El informe deberá estar terminado en el plazo de dos meses. Eso sí, si a pesar del esfuerzo de la compañía, la línea sigue sin tener la demanda que esperan, volverán a reducir los servicios.
Un dato que pone en evidencia las diferencias entre las dos líneas de cercanías de Málaga: el año pasado la línea C2 transportó a 400.000 personas frente a los ocho millones de viajeros que hicieron uso de la C1 que conecta Málaga con Fuengirola. Para el año que viene, Renfe apuesta porque esta última sume ya diez millones de usuarios.